¿La IA puede influir en tu futuro? Cada vez más jóvenes toman decisiones con chatbots
Cada vez más jóvenes conversan con inteligencia artificial sobre temas personales, decisiones y emociones. Un estudio advierte que esta relación puede cambiar cómo la Gen Z entiende su identidad y su futuro.
Para millones de jóvenes, hablar con inteligencia artificial ya es parte de la vida cotidiana. No se trata solo de buscar información, cada vez más adolescentes y universitarios consultan a chatbots sobre temas personales, emociones o decisiones importantes.
Un informe del think tank de comunicación LLYC advierte que la IA se está convirtiendo en una especie de consejera digital para las nuevas generaciones. Según investigaciones citadas en el estudio, 31% de los adolescentes considera que hablar con un compañero de IA puede ser tan satisfactorio como conversar con amigos, mientras que 33% ya ha tratado temas importantes con estos sistemas en lugar de hacerlo con familiares o conocidos.
Esto significa que la inteligencia artificial dejó de ser solo una herramienta tecnológica para convertirse en un actor dentro del ecosistema social de la juventud.
Un “espejo” de la sociedad
El informe plantea que la IA no es neutral. Los modelos de lenguaje aprenden a partir de datos generados por la sociedad y, por lo tanto, reproducen patrones culturales existentes.
Cuando estos sistemas analizan información o responden preguntas, en realidad están reorganizando datos del pasado. Por eso, muchas veces terminan reflejando estereotipos o desigualdades que ya existían en la sociedad.
Esto genera un fenómeno interesante: los jóvenes utilizan la IA para entender el mundo, pero la IA les devuelve una versión del mundo influida por los mismos sesgos con los que fue entrenada.
Dependencia emocional digital
El estudio también advierte que esta relación puede generar dependencia. La IA tiende a ofrecer una interacción “sin fricción”, es decir, una conversación donde el usuario rara vez es confrontado o cuestionado.
Ese tipo de interacción puede convertirse en una forma de validación constante. En lugar de debatir ideas con otras personas, algunos jóvenes reciben respuestas que refuerzan sus pensamientos, incluso cuando contienen prejuicios o percepciones erróneas.
Los investigadores señalan que el problema no es usar inteligencia artificial, sino aceptar sus respuestas sin un pensamiento crítico previo.
Un nuevo actor en la formación de identidad
Para la Gen Z, la inteligencia artificial ya forma parte del entorno social. No solo informa, también influye en cómo los jóvenes imaginan su identidad, su futuro y su lugar en el mundo.
Por eso, el informe plantea un desafío: aprender a usar la IA sin delegar en ella decisiones que forman parte del desarrollo personal.
