NASA va all-in con la Luna: el plan para volver y quedarse en la Luna
La NASA anunció un plan de US$ 20.000 millones para regresar a la Luna en 2028, con misiones recurrentes y una futura base permanente.
La NASA presentó en Washington un plan estratégico de US$ 20.000 millones para regresar a la Luna en 2028, con el objetivo de establecer una presencia sostenida mediante misiones tripuladas cada seis meses y la construcción de una base permanente. La iniciativa, que involucra a empresas privadas y agencias internacionales, marca una nueva etapa en la exploración espacial tras más de medio siglo.
El regreso a la Luna entra en fase acelerada
El programa, considerado el más ambicioso desde la era Apollo, busca retomar los alunizajes tripulados y aumentar la frecuencia de las misiones. Una vez alcanzados los objetivos de Artemis V, la NASA proyecta realizar viajes a la superficie lunar cada seis meses.
El objetivo inmediato es claro: que astronautas estadounidenses vuelvan a pisar la Luna en 2028.
Base lunar: el plan a largo plazo
La estrategia se desarrollará en fases y apunta a construir una base permanente en la Luna en los próximos siete años. En su etapa más avanzada, el proyecto contempla tres hábitats y la utilización de recursos del propio satélite.
Esto implicaría pasar de exploraciones puntuales a una presencia continua, con capacidad operativa en la superficie lunar.
Sector privado y cooperación internacional
El plan contará con el apoyo de compañías como SpaceX y Blue Origin, además de la colaboración de otras agencias espaciales. Esta articulación público-privada busca acelerar los tiempos de desarrollo y reducir costos operativos.
Artemis II, el próximo paso
Antes del regreso a la superficie, la NASA se prepara para Artemis II, la primera misión tripulada del programa, que enviará a cuatro astronautas a orbitar la Luna. El lanzamiento está previsto para abril desde Florida.
Prioridad en superficie, pausa en Gateway
Como parte de la reconfiguración del programa, la NASA confirmó que el desarrollo de la estación orbital lunar Gateway quedará en pausa. La prioridad estará en la infraestructura de superficie y los sistemas de transporte.
El nuevo enfoque redefine la carrera espacial: ya no se trata solo de llegar a la Luna, sino de quedarse. El cambio de lógica abre oportunidades en tecnología, industria y cooperación internacional.
