La estrategia de Nokia para liderar el mercado de infraestructura avanzada para IA
Nokia se consolida como un actor clave de la tecnología global al revalorizar sus acciones un 124% en 2026 impulsada por la IA.
La transformación del negocio tecnológico global firmó un regreso histórico. Nokia ha experimentado una revalorización del 124% en sus acciones en lo que va de 2026 y un aumento del 163% en términos interanuales. Impulsada por la creciente demanda de infraestructura para inteligencia artificial (IA) y centros de datos, la compañía finlandesa alcanzó una capitalización de 71.720 millones de euros.
Con este resultado bursátil, la empresa recuperó el título de corporación más valiosa de Finlandia por primera vez en 15 años, consolidando un giro estratégico que deja atrás su histórica dependencia del mercado de telefonía móvil.
El motor del crecimiento: Redes e IA
El repunte financiero responde directamente al enfoque de la firma en su división de infraestructuras de red, un área esencial para soportar el tráfico de datos de la IA y la computación en la nube:
- Infraestructura clave: El negocio se apoya en el desarrollo de fibra óptica, redes IP y enrutadores de alta capacidad.
- Crecimiento en la nube: La división de redes para IA y servicios AI Cloud creció un 49% interanual en el primer trimestre, alcanzando los 350 millones de euros y duplicando su peso en las ventas totales hasta representar el 8%.
- Cartera de pedidos: La unidad recibió nuevos pedidos por valor de 1.000 millones de euros.
Este dinamismo comercial llevó al director ejecutivo, Justin Hotard, a elevar las previsiones de crecimiento del mercado de infraestructura al 27%, superando el 16% estimado previamente. El impulso estructural proviene del auge global de los centros de datos, donde gigantes de la talla de Google y Microsoft incrementan de forma sostenida sus inversiones para dar soporte a sus modelos avanzados de IA.
Alianzas de peso y el tablero geopolítico
La consolidación de Nokia en esta nueva era tecnológica se aceleró mediante movimientos corporativos clave. En 2025, la compañía adquirió la firma Infinera por 2.000 millones de euros, fortaleciendo su liderazgo en redes ópticas y posicionándose como el segundo proveedor a nivel global. Un punto de inflexión estratégico ocurrió en octubre de ese mismo año, al sellar una alianza con Nvidia que incluyó una inversión de 1.000 millones de dólares por el 2,9% de la tecnológica finlandesa, orientada al desarrollo conjunto de tecnologías AI-RAN y redes 6G.
En paralelo, las tensiones geopolíticas internacionales han jugado un papel favorable para su expansión comercial. Las restricciones impuestas en Estados Unidos contra competidores como Huawei y ZTE abrieron el mercado para los proveedores occidentales. Esto le permitió a Nokia adjudicarse contratos de alta relevancia, como el acuerdo con Lockheed Martin para desplegar redes 5G de uso militar, en un contexto donde la seguridad tecnológica y el control de datos se volvieron factores decisivos para gobiernos y corporaciones.
