La Generación Z lidera la audiencia del Mundial mediante el consumo multitarea
La Generación Z se consolidó como el grupo de edad con mayor cuota de pantalla en el Mundial, transformando el consumo del fútbol a través del uso de la multipantalla.
Los datos de la consultora Barlovento indican que los jóvenes de entre 13 y 24 años dinamizaron los niveles de audiencia de las cadenas tradicionales de televisión durante los partidos de la competencia. Sin embargo, sociólogos del deporte señalan que este comportamiento no implica una atención lineal exclusiva hacia la pantalla principal, sino una experiencia interactiva donde combinan la transmisión con sus teléfonos móviles.
El fenómeno de la doble pantalla activa
Los análisis de comportamiento digital descartan que la diversificación del foco responda a una pérdida de capacidad de concentración de las nuevas generaciones. Los expertos de la Universidad Rey Juan Carlos explican que los jóvenes crecieron en entornos con presencia permanente de plataformas digitales, lo que define una forma de ocio activa y participativa.
Durante los 90 minutos de partido, la interacción juvenil se distribuye de la siguiente manera:
- Chats grupales: Comentarios de las jugadas en tiempo real a través de servicios de mensajería como WhatsApp.
- Consumo de clips cortos: Búsqueda inmediata de repeticiones de las mejores jugadas y memes en redes sociales.
- Ecosistema de creadores: Seguimiento de reacciones de streamers y creadores de contenido que analizan el partido en paralelo.
Mutación de los espacios de socialización
El debate en torno a los partidos se trasladó desde el Living de la casa o las gradas del estadio hacia los entornos virtuales. Los especialistas de la Universidad de Córdoba sostienen que el fútbol mantiene su rol como conector social, pero advierten que las ligas y los medios tradicionales deben adaptar sus formatos de transmisión a la dinámica multitarea para evitar la fuga de audiencias ante la amplia oferta del entretenimiento en internet.
A pesar de la fragmentación de la atención, los partidos del torneo internacional lograron atraer a un sector de la población que habitualmente no consume televisión abierta, registrando picos de más de medio millón de espectadores jóvenes conectados durante toda la transmisión de los encuentros principales de la fase de grupos.
