Piribebuy activa su escuela de salvaguarda para el Poncho de 60 Listas
La Escuela de Salvaguarda del Poncho Para’i de 60 Listas inició sus clases en Piribebuy, un proyecto clave para proteger esta técnica declarada Patrimonio Cultural por la UNESCO.
Para asegurar que no se pierda Poncho Para’i de 60 Listas, la Escuela de Salvaguarda ya puso en marcha sus actividades en Piribebuy, ayer 7 de mayo, constituyéndose en un hito de resistencia cultural donde se enseña la técnica que hoy está en la lista de protección urgente de la UNESCO.
Clases personalizadas con maestras de lujo
A diferencia de cualquier curso masivo, esta escuela tiene un enfoque quirúrgico. Las clases, que arrancaron oficialmente el pasado 13 de abril, están dirigidas a personas que ya tienen una base en la técnica. ¿El objetivo? Lograr un aprendizaje profundo y súper especializado de la mano de las auténticas guardianas del tejido: las maestras Rosa Segovia, Fidelina Burgos y Adriana Ávalos Santacruz.
Lo que hace única a esta formación:
- Transmisión directa: Aprendés de las portadoras vivas del sistema cultural.
- Cultura integral: No es solo tejer; se enseña la terminología en guaraní, las prácticas sociales y el simbolismo del poncho.
- Calidad sobre cantidad: El proceso es sostenido y personalizado para garantizar que la técnica se replique a la perfección.
Un plan integral para que el poncho no muera
Esta escuela es solo una parte de un engranaje más grande. Recientemente, el 7 de marzo, se inauguró el Centro de Interpretación en el Museo Histórico Pedro Pablo Caballero, un lugar donde podés ir a entender por qué estas 60 listas son tan importantes para nuestra identidad.
El Plan de Salvaguarda, impulsado por la Secretaría Nacional de Cultura (SNC) y el IPA, con apoyo de la Gobernación de Cordillera y la Municipalidad local, busca tres cosas fundamentales: fortalecer las condiciones de trabajo de las artesanas., crear espacios de intercambio cultural y proyectar esta joya textil a nivel internacional.
¿Por qué esto te importa?
El Poncho Para’i es una de las expresiones más potentes de lo que somos. Que existan estos espacios garantiza que, en unos años, esta técnica sea un oficio vivo que genera ingresos y orgullo. Asegurar la continuidad de este legado es tarea de todos, y hoy, en Piribebuy, las nuevas generaciones ya están tomando la posta.

