TikTok busca controlar el negocio de la música puenteando a las grandes discográficas
TikTok cambia su estrategia global para restar prioridad a las discográficas y potenciar su propia distribuidora de música directa para artistas.
La plataforma TikTok inició un agresivo giro enfocado en reducir la influencia de los grandes sellos discográficos. La red social está desmantelando sus equipos occidentales de relaciones industriales para priorizar proyectos que la conecten directamente con los creadores, de acuerdo con una investigación publicada por Bloomberg, l. Esta reestructuración, impulsada por su matriz china ByteDance, busca un control más estricto sobre el negocio musical y sus márgenes de ganancia, transformando las reglas de la industria.
Lo que nació como Musical.ly —una aplicación de sincronización de labios— y evolucionó hasta convertirse en la plataforma de lanzamiento de superestrellas globales como Olivia Rodrigo o Lil Nas X, está cambiando drásticamente sus prioridades corporativas. Actores del sector confirmaron que la red social está cancelando proyectos conjuntos, como su histórica lista de éxitos con Billboard o su servicio independiente TikTok Music.
El avance de SoundOn y la distribución propia
En lugar de actuar como un simple intermediario que paga regalías a las multinacionales de la música, la compañía está desarrollando activamente su propio brazo de distribución llamado SoundOn. Esta herramienta compite de forma directa con los servicios básicos de los sellos tradicionales, garantizando que las canciones de los artistas independientes lleguen a las principales plataformas de streaming y optimizando su viralización dentro de los feeds de los usuarios.
Asimismo, la empresa asiática está expadiendo su Biblioteca de Música Comercial, un mercado interno de licencias diseñado para que las marcas y anunciantes compren música para sus contenidos sin tener que negociar con representantes externos.
El choque cultural y el peso de los datos
Detrás de esta desconexión con la industria musical tradicional se encuentra la influencia de su matriz, ByteDance, con sede en Pekín. Los ejecutivos asiáticos que asumieron el control de la división musical en Occidente —como Constantin Wu y Fiona Zhi Ying— aplican una visión corporativa donde la música es tratada bajo métricas estrictas y análisis de datos duros.
Las diferencias principales de este enfoque incluyen:
- Eliminación de relaciones personales: La costumbre occidental de tener equipos dedicados a hacer favores a los sellos o cultivar vínculos con managers se considera ineficiente y difícil de medir.
- Trato directo con el creador: Al negociar directamente con los artistas, la plataforma retiene un mayor control creativo y financiero sobre los catálogos.
- Foco en las megaestrellas: Aunque nació como una aplicación democratizadora para músicos independientes, los algoritmos y eventos en vivo benefician ahora a figuras consolidadas como Paul McCartney o Ed Sheeran, dejando en desventaja a los artistas medianos.
Un "mal necesario" para las discográficas
A pesar de la tensión y de los reclamos por los bajos pagos de regalías, los sellos multinacionales admiten que no pueden darse el lujo de abandonar la aplicación. Con una audiencia activa que supera los 1.000 millones de usuarios mensuales, concentrados principalmente en la codiciada Generación Z, las campañas de marketing de las canciones siguen destinando la mayor parte de sus presupuestos a la viralización dentro de esta red social. Aunque TikTok mantenga los contratos mínimos de licenciamiento para evitar apagones musicales, su meta a largo plazo es clara: dominar el consumo musical bajo sus propias condiciones tecnológicas.
