Diego León: las lecciones detrás del crecimiento de Juan Valdez en Paraguay
El gerente de Operaciones y Expansión Internacional de Juan Valdez compartió con estudiantes cómo los errores, la adaptación y la constancia marcaron su carrera.
Crecer profesionalmente rara vez sigue una línea recta. Hay ascensos, retrocesos, oportunidades que no llegan y momentos en los que incluso parece más fácil renunciar. Esa fue la idea que transmitió Diego León, gerente de Operaciones y Expansión Internacional de Juan Valdez, durante el desayuno "La receta del éxito – Versión Colombia", organizado por 5Días University, donde compartió las experiencias que marcaron su trayectoria profesional y los aprendizajes que obtuvo antes de liderar la expansión de la marca en Paraguay.
Las oportunidades también se construyen
León recordó que uno de sus primeros cargos dentro de la empresa fue especialmente desafiante. Durante más de un año se concentró en realizar su trabajo de la mejor manera posible mientras buscaba aprender cada día. Con el tiempo entendió que muchas oportunidades no aparecen por casualidad, sino que también son consecuencia del esfuerzo constante.
Según explicó, siempre creyó que las personas van creando sus propias oportunidades a medida que trabajan con compromiso y mantienen una actitud proactiva. Esa disposición, afirmó, fue la que le permitió asumir nuevas responsabilidades dentro de la organización.
En esa etapa también recibió incentivos por su desempeño, una experiencia que reforzó su convicción sobre la importancia de reconocer el esfuerzo dentro de cualquier equipo de trabajo. Para él, los sistemas de motivación ayudan a mantener el compromiso de las personas y fortalecen la cultura de una organización.
El desafío de liderar personas
Uno de los cambios más importantes llegó cuando dejó de ser colaborador para asumir un cargo con responsabilidades sobre un equipo. Hasta ese momento observaba el trabajo de sus superiores desde otra perspectiva, pero al ocupar esa posición comprendió que dirigir personas implicaba desafíos mucho más complejos de lo que imaginaba.
Le tocó hacerse cargo de una operación completa, garantizar el cumplimiento de los objetivos y responder por un grupo de colaboradores. Reconoció que el inicio fue difícil porque no lograba conectar con las personas que tenía a su cargo ni conseguir que desarrollaran todo su potencial.
Durante ese proceso cometió errores al momento de comunicar, delegar funciones y dirigir equipos. Sin embargo, esas dificultades terminaron convirtiéndose en una fuente de aprendizaje. Comprendió que liderar no consiste únicamente en supervisar tareas, sino en generar confianza, escuchar y encontrar la manera de motivar a cada integrante del equipo.
Aprender también implica equivocarse
Mientras avanzaba profesionalmente, León también atravesaba un proceso de búsqueda personal. Contó que comenzó varias carreras universitarias antes de graduarse en Administración de Empresas. Primero estudió Economía y posteriormente Gerencia Industrial, pero ninguna de esas experiencias prosperó. Finalmente encontró el camino que mejor se adaptaba a sus objetivos profesionales.
Ese proceso le enseñó que cambiar de rumbo no siempre representa un fracaso. En ocasiones, explicó, forma parte del aprendizaje necesario para descubrir dónde una persona puede desarrollarse mejor.
El objetivo era dirigir la tienda más importante
Dentro de la empresa se propuso una meta desde el primer día: convertirse en jefe de una zona y administrar varios puntos de venta. Antes debía dirigir una tienda y demostrar que estaba preparado para asumir mayores responsabilidades.
Había una sucursal que representaba el máximo desafío para cualquier administrador. Se trataba de la tienda ubicada en la zona del aeropuerto, considerada la más importante del país. Llegar allí era uno de sus principales objetivos y tardó cerca de cinco años en conseguirlo.
Cuando finalmente asumió ese cargo, la realidad fue muy distinta a la que imaginaba. Los primeros meses estuvieron lejos de ser exitosos y los resultados no fueron los esperados. Incluso recibió la advertencia de que podría ser trasladado nuevamente a una tienda de menor complejidad si el desempeño no mejoraba.
Lejos de interpretar ese momento como un fracaso definitivo, decidió utilizar la experiencia para identificar sus debilidades y fortalecer sus capacidades como líder. Con el tiempo comprendió que, en ocasiones, dar un paso atrás permite tomar el impulso necesario para avanzar con mayor preparación
