Quedarte en casa ya no significa ahorrar: el entretenimiento también sube de precio
El aumento de precios en streaming, videojuegos, ejercicio digital y electricidad está cambiando cómo las personas consumen entretenimiento desde sus hogares en Estados Unidos.
Hubo un tiempo en que decir "me quedo en casa" era casi sinónimo de ahorrar dinero. Hoy, esa ecuación empieza a cambiar. Entre suscripciones más caras, videojuegos con precios elevados y facturas de electricidad al alza, el entretenimiento desde el hogar también siente el impacto de la inflación.
Datos exclusivos analizados por PNC Financial Services para CNBC muestran que durante junio los consumidores estadounidenses redujeron su gasto en entretenimiento doméstico respecto al mismo mes del año anterior, una señal de que incluso las actividades dentro de casa están dejando de ser una alternativa económica.
El streaming ya no cuesta lo mismo
Las plataformas de streaming han incrementado sus tarifas en los últimos meses. Servicios como Netflix, Prime Video, Spotify, Crunchyroll, Paramount+ y YouTube Premium registraron aumentos en sus planes de suscripción, obligando a muchos usuarios a revisar cuáles realmente utilizan.
Para estudiantes y jóvenes profesionales, que suelen combinar varias plataformas al mismo tiempo, estos incrementos pueden representar un gasto mensual significativo.
Los videojuegos también sienten la presión
Otro de los sectores afectados es el gaming. Tradicionalmente, las consolas reducían su precio algunos años después de su lanzamiento, pero esa tendencia ha cambiado.
Los aranceles y la alta demanda mundial de chips de memoria impulsada por el desarrollo de inteligencia artificial han mantenido elevados los costos del hardware, dificultando el acceso a nuevas consolas y accesorios.
Hacer ejercicio desde casa también cuesta más
Las plataformas de entrenamiento digital tampoco escaparon a los ajustes de precios.
Servicios como Peloton, Jazzercise On Demand y Pvolve aumentaron el costo de sus suscripciones durante el último año, haciendo que entrenar desde casa implique un mayor desembolso para quienes prefieren evitar los gimnasios tradicionales.
La electricidad también pesa en el presupuesto
A todo esto se suma un gasto que muchas veces pasa desapercibido: la electricidad.
Las proyecciones para este verano en Estados Unidos anticipan que las tarifas eléctricas alcanzarán un récord histórico, lo que encarece cualquier actividad que dependa de dispositivos electrónicos, desde ver una serie hasta jugar videojuegos o utilizar equipos de ejercicio.
Los libros mantienen su lugar como alternativa accesible
No todo son malas noticias. Según el análisis, la lectura sigue siendo una de las formas de entretenimiento más económicas y, además, está recuperando popularidad entre los consumidores.
En un contexto donde gran parte del ocio digital aumenta de precio, los libros aparecen como una opción accesible para quienes buscan entretenerse sin afectar demasiado su presupuesto.
