Sacaban casi 100 en exámenes… hasta que apagaron ChatGPT
Un profesor de Brown denunció que estudiantes habrían usado inteligencia artificial para aprobar un examen, tras detectar diferencias entre evaluaciones presenciales y domiciliarias.
La inteligencia artificial ya no solo está transformando la forma de estudiar, también está reabriendo el debate sobre la integridad académica en las universidades.
El economista Roberto Serrano, profesor de la Universidad de Brown, denunció que varios estudiantes habrían utilizado herramientas de IA para resolver un examen domiciliario, luego de detectar diferencias inusuales entre los resultados obtenidos en evaluaciones realizadas en casa y aquellas rendidas de forma presencial.
¿Qué levantó las sospechas?
Serrano explicó que su curso pasó de tener unos 30 estudiantes a 86 inscritos después de anunciar que las evaluaciones serían para realizar en casa.
Las dudas aumentaron cuando el examen parcial registró un promedio de 96 %, muy por encima del rango habitual de 65 % a 80 % que obtenían generaciones anteriores.
Tras comunicar a los estudiantes sus sospechas sobre el posible uso de inteligencia artificial, el docente decidió que el examen final fuera presencial y representara el 80 % de la calificación final.
El resultado fue completamente distinto: el promedio cayó hasta 48,6 %, el nivel más bajo registrado por la asignatura, según Serrano.
La universidad no tomó medidas
El profesor aseguró haber presentado evidencia a la Universidad de Brown, pero criticó que la institución actuó con demasiada cautela.
Por su parte, un portavoz de la universidad declaró a Inside Higher Ed que Serrano "todavía no ha proporcionado los detalles necesarios" para que la institución pueda iniciar un proceso formal.
El contexto detrás de los exámenes en casa
Serrano explicó que originalmente decidió implementar evaluaciones domiciliarias tras recibir solicitudes de estudiantes que manifestaban ansiedad por regresar a las aulas luego de un tiroteo ocurrido en el campus durante la semana de exámenes finales de diciembre pasado.
La medida buscaba ofrecer mayor flexibilidad, pero terminó generando un nuevo debate sobre el uso de la inteligencia artificial en el ámbito universitario.
Un desafío para las universidades
El caso de Brown se suma a una preocupación cada vez más extendida en la educación superior.
Una encuesta reciente reveló que 29,9 % de los estudiantes de la Universidad de Princeton admitió haber utilizado inteligencia artificial para hacer trampa en un examen o una tarea.
Además, un ensayo publicado por The New York Times, escrito por un recién graduado de Stanford, describió la IA como "un hecho de la vida" dentro de esa universidad, reflejando cómo estas herramientas se han integrado en la rutina académica y plantean nuevos desafíos para docentes e instituciones.
